Revisiones Prenatales

El embarazo puede ser una etapa emocionante para los padres ilusionados; también puede ser una época de preocupación sobre la salud del bebé. La tecnología médica ha llevado al desarrollo de muchas herramientas de revisión prenatal, las cuales se utilizan para identificar a madres y bebés que se encuentran en un riesgo elevado de desarrollar una enfermedad o padecimiento.

Los resultados de revisión prenatal no proporcionan una respuesta de "sí" o "no" sobre la presencia de una enfermedad o si se desarrollará, sólo si es más o menos probable que ocurra. La mayoría de las mujeres que tienen resultados positivos en sus pruebas durante una revisión en realidad no tienen el padecimiento, sólo es una forma de descartar a las personas que están en bajo riesgo e identificar a las que se encuentran en alto riesgo.

Defectos Congénitos

Los defectos congénitos son anomalías físicas cuya causa podrían ser los genes heredados, mutaciones genéticas o factores ambientales. Estos causan deformidades o discapacidades que no pueden tratarse o curarse siempre. Aproximadamente se pueden diagnosticar 250 defectos congénitos en un feto (bebé no nato); aquellos que con más frecuencia se identifican a través de las revisiones son las anomalías cromosómicas como síndrome de Down y defectos del tubo neural (DTN) como anencefalia y espina bífida.

Revisiones de Rutina para Supervisar la Salud de la Madre    TOP

La salud de una mujer tiene un impacto directo a la salud de su feto. En la primera cita de cuidado prenatal, el doctor revisará el historial familiar e historial de salud personal de la madre y ofrecerá revisiones de rutina de modo que puedan controlarse o anticiparse a problemas que puedan amenazar el feto. La participación de la mujer en cualquier revisión es completamente voluntaria.

Las revisiones de rutina incluyen lectura de la presión arterial; pruebas de orina (para detectar infecciones de las vías urinarias, proteínas en la orina y signos de diabetes); las examinaciones microbiológicas para las infecciones tales como gonorrea, clamidia y Estreptococos del Grupo B; y pruebas de sangre. Las pruebas de sangre incluyen pruebas para tipo de sangre y factor Rh; enfermedades de transmisión sexual, hepatitis y VIH/SIDA; anticuerpos para Rubéola (sarampión); anemia; diabetes tipo 1; y si la madre padece, o es portadora de, enfermedades hereditarias como fibrosis quística, enfermedad de células falciformes, Enfermedad de Tay-Sach y beta talasemia.

Revisiones para Supervisar la Salud del Feto    TOP

También las revisiones permiten a los doctores supervisar la salud del feto durante su desarrollo. En muchos casos, cuando las revisiones producen resultados anormales, se recomendará examinación posterior; generalmente una combinación de dos o más de estas revisiones producirá los resultados más confiables. Algunas revisiones son de rutina, mientras que otras las impulsan ciertos criterios, tales como la edad de la madre y los resultados anormales de una revisión de rutina.

Alfa Fetoproteína en Suero Materno (AFPSM)

La AFPSM, conocida como AFP Mejorada, AFP3 o prueba de detección triple, es una prueba de sangre diseñada para identificar DTN. Detecta la alfa fetoproteína (AFP) y también mide los niveles de dos hormonas del embarazo: estriol y gonadotropina coriónica humana (GCH).

Los niveles elevados de AFP pueden indicar DTN, así como también la presencia de gemelos o fechas de concepción equivocadas; los bajos niveles indican posible síndrome de Down. Esta revisión de rutina se ha realizado más comúnmente entre la semana 16 y 18 del embarazo y detecta aproximadamente el 70% de los fetos con síndrome de Down y el 85% con DTN. Desafortunadamente, la prueba es positiva en más del 5% de los embarazos, la mayoría de los cuales son completamente normales. A estas pruebas con resultados "falsos positivos" se les debe dar seguimiento con más estudios, agregando gastos y preocupaciones.

Algunos doctores han comenzado a usar la "prueba de detección cuádruple," agregando una cuarta prueba (inhibina-A) en un esfuerzo de aumentar la precisión de las pruebas de detección. Aunque la prueba de detección cuádruple podría ser mejor que la triple durante el segundo trimestre (después de 13 semanas desde el último periodo menstrual), recomendaciones recientes aprueban la prueba de detección triple durante el primer trimestre siempre que la prueba de seguimiento sea fácil de conseguir y que la puedan interpretar con precisión los doctores que realizan las pruebas.

Amniocentesis

Disponible desde la década de 1970, la amniocentesis involucra la obtención de una muestra de líquido amniótico introduciendo una aguja delgada en el útero. Los cromosomas en el líquido se evalúan para detectar síndrome de Down, defectos congénitos y otras anomalías y si lo desea, el sexo del bebé.

Generalmente, la amniocentesis se realiza entre la semana 15 y 18; si se realiza con más anticipación, se relaciona con un riesgo elevado de sufrir un aborto espontáneo y deformidades en los pies. Se ofrece a mujeres que tendrán la edad de 35 años o más en el momento del parto, tienen un historial familiar de anomalías genéticas o tuvieron una AFPSM anormal.

Muestra de Vellosidad Coriónica (MVC)

La MVC involucra la extracción de una muestra de la placenta para detectar anomalías cromosómicas como el síndrome de Down. La prueba proporciona más información que la amniocentesis y se puede realizar en etapas más tempranas del embarazo, en la semanas 10 a 12, que proporciona tiempo adicional para la orientación y toma de decisiones. Tiene un riesgo ligeramente más alto de dañar al feto y debido a que no evalúa el líquido amniótico, se debe combinar con AFPSM para detectar DTN.

Ultrasonido

Esta prueba de diagnóstico popular utiliza ondas de sonido para producir una imagen de bebé en una pantalla de computadora. Puede determinar la edad de un feto con un grado alto de precisión y se recomienda comúnmente para identificar gemelos, evaluar la estructura fetal, estudiar la respiración y medir la cantidad de líquido amniótico. Generalmente se realiza en las semanas 16 y 18 y con frecuencia se utiliza para confirmar resultados de otras pruebas.

Cardiotocografía en Reposo (NST)/Perfil Biofísico (PBF)

Algunas veces estas pruebas se realizan en embarazos de alto riesgo a finales del tercer trimestre, para supervisar los latidos del corazón del bebé y observar la actividad fetal, tono muscular y respiración, así como también el volumen de líquido amniótico.

Translucencia Nucal (TN)

Esta prueba relativamente nueva evalúa el riesgo de un bebé de desarrollar síndrome de Down en el primer trimestre. Utiliza el ultrasonido para medir el espacio del tejido de la parte trasera del cuello del bebé, donde el líquido tiende a acumularse si se presenta el síndrome de Down. Esta prueba indolora no presenta riesgo para el embarazo y aunque no puede producir un diagnóstico definitivo como las pruebas más invasivas, tales como el que proporciona la MVC y la amniocentesis, puede indicar la necesidad de realizar más diagnósticos.

Muestra Percutánea de Sangre del Cordón Umbilical

Ésta es la forma más precisa para diagnosticar el síndrome de Down, pero conlleva el riesgo mayor de aborto espontáneo. Se utiliza para confirmar los resultados positivos de una MVC o amniocentesis y no puede realizarse hasta las semanas 18 a la 22 del embarazo.

Aspectos Psicológicos de la Revisión

Las revisiones pueden ser estresantes para la madre y el padre, especialmente cuando los resultados son anormales y ahora podrían enfrentarse a tomar decisiones difíciles dada la información de las revisiones. Aunque las revisiones podrían preparar a los padres para los resultados no esperados del embarazo, con frecuencia no existe tratamiento que se puede proporcionar mientras el feto siga en el útero.

Sin embargo, la mayoría de las personas que tienen resultados positivos en las pruebas durante una revisión tendrán resultados negativos en las pruebas de diagnóstico de seguimiento.

La orientación genética, un componente importante de las revisiones prenatales, puede ayudar a las personas para entender lo que significan los resultados, evaluar las opciones de tratamiento y considerar la posible necesidad para realizar pruebas posteriores.

Fuentes Adicionales:

The American Congress of Obstetricians and Gynecologistss (ACOG
http://www.acog.com/
US Department of Health and Human Services: Centers for Disease Control and Prevention
http://www.cdc.gov/

FUENTES DE INFORMACIÓN CANADIENSES:

The Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada
http://sogc.medical.org/

Referencias:

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Ultima revisión July 2010 por Brian Randall, MD
Last Updated: 7/15/2010
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